La censura mediática crea circuitos y trazas para las obras que señala.
El vehículo mediático de “La civilización occidental y cristiana” (de León Ferrari) se desarrolla en el Post: “CIRCUITOS DE UNA OBRA CENSURADA (Y MULTIPREMIADA)”.Inicia su recorrido en 1965, marcada por la censura hasta llegar a ganar en 2007, el máximo galardón de la Bienal de Venecia, el “León de Oro”.Había soportado ya en 2004, todo tipo de críticas y repudios en el marco de la Retrospectiva León Ferrari en 2004. En un artículo publicado en la contratapa de Página/12 José Pablo Feinmann titula “Tres leones contra el Occidente cristiano” (León de oro, León Ferrari y León Rozitchner) haciendo referencia a este premio; y en otro escrito del mismo medio,Mariano Blejman y Karina Micheletto relataban los acontecimientos desde la ciudad de los canales citando la frase con la que León Ferrari se refería a la obtención del León de oro con aquella obra que había sido censurada 42 años antes: “Es una especie de favor que me hizo Bergoglio”

En 2008, un año después de haber ganado la Bienal y cuatro años después de la polémica retrospectiva, el Museo Castagnino de Rosario presenta otra muestra de carácter retrospectivo: León Ferrari. Antológica.
A partir de aquí, el artista dona una serie de obras al museo (ya había donado a la colección de arte contemporáneo Castagnino-Macro otras dos obras*); que a partir de entonces, se convierte en la Institución que reúne la colección de obras de Ferrari más grande del mundo.

* Los episodios de la censura de “Amáte” (León Ferrari), también se desarrollan en el Post. “FERRARI, ¡SU TURNO!”; aquella obra se incorpora al patrimonio del Museo luego de los sucesos producidos por aquella censura mediática.
Otra de las obras analizadas en los post (ATENCIÓN!!!! ….AHORA LE TOCA A GUZMÁN, MAURO) es “La historia de amor más grande, más bella y más heroica de todos los tiempos” de Mauro Guzmán, que atravesó los episodios de la censura y luego, fue adquirida por el Museo Castagnino-Macro para formar parte de la colección de arte contemporáneo, además de ganar el mencionado artista ese mismo año el premio Petrobrás de artes visuales con “Autocine Guzmán”.
“Virgen y vagina”, la obra de Mónica Castagnotto que se observa en el post CASTAGNOTTO – FERRARI – GUZMÁN [1999/2002/2008] 3 CASOS DE CENSURA EN EL MUSEO CASTAGNINO DE ROSARIO , que daba inicio a las censuras mediáticas del siglo XXI, no pareció registrar la cantidad generosa de nodos o paradas mediáticas en su recorrido. Debo dejar sentado al menos dos cosas: la primera, es que parece haberse perdido el rumbo de su circuito; y la otra es que conozco personalmente la situación de aquella censura mediática de 1999, la cual cobró dimensiones insospechadas y desmedidas (superando ampliamente a los otros dos casos mencionados en este post); la vida cotidiana y privada de la artista, autora de la obra en cuestión, fue afectada de manera notable (habiendo sufrido día tras día, amenazas reales y directas en su domicilio).
La difusión de los hechos de censura parece al menos contrarrestar el mismo poder que detenta. Evidenciarla, hacerla visible, sigue al menos desgastando aquellos dispositivos de control que, desde algún sector del poder, intenta criminalizar ciertas expresiones artísticas.
Pues entonces, que continúen emergiendo y saliendo a la luz.
laura, la obra en realidad no tenía título, me parecía excesivo, supongo que puede interesarte el dato, cualquier otro material que necesites avisame, saludos, moni
hola MÓnica, tanto tiempo!Los medios también titularon tu obra entonces; me pregunto si habrá sido el resultado de una “mera” descripción de la producción?!ES interesante cuando la obra se presenta s/t; cómo los distintos agentes con sus diversas miradas, bocetan títulos peculiares…
Moni, gracias por el dato.Y, sí, me interesan otros datos( como la traza de tu obra); además tengo algunas ideas y me gustaría conversarlas con vos.Después me comunicaré vía mail. Espero que estés bien
saludos,
Laura