CRITICAS CRUZADAS – trifulca mediática
Las repercusiones sucedidas durante el año 2000, en torno a la muestra de León Ferrari “Infiernos e Idolatrías” en el ICI (Instituto de Cooperación Iberoamericana), incluyeron la producción de textos críticos en diversos medios gráficos masivos. Dos días antes del cierre (se inauguró el 9 de mayo y las protestas comenzaron el 26), monjas y creyentes se reunieron en la puerta del ICI para atentar contra la exposición arrojando basura y gases lacrimógenos en el interior de la galería, y para rezar el rosario y “pedir a las benditas llagas de Jesucristo por la conversión o el castigo a ese judío que se hace llamar Ferrari [sic]”. La noticia circuló rápidamente y los veinte mensajes que condenaban la exposición fueron contestados por centenares en su defensa. Una mirada actual sitúa esta exposición como un antecedente de la explosión mediático-jurídica del 2004, en su gran retrospectiva.

muestra en el ICI- 2000

Ferrari -los santos en la sartén
Dicho intento de censura también fue mediático. En algunos casos se debatieron posturas mediante CRÍTICAS CRUZADAS. Además de la intervención de León Ferrari en los debates públicos a través de notas en Página/12 y otros medios; ocurrió la intersección entre otras críticas. Es el caso del cruce de dos críticas firmadas por dos personalidades prestigiosas del ámbito de la plástica: Rafael Cippolini y Roberto Jacoby. Aparecían en el nº 2 y nº 3 de la revista de artes visuales Ramona (que ambos representaban: como editor -Cippolini- y como “concept manager” -Jacoby, quien además había participado junto a Ferrari en Experiencias 68’ y Tucumán Arde). Un análisis más específico puede observarse en la Revista “Crítica Nº5 ” (publicación del IUNA), en un artículo titulado “Cruce de Críticas”, donde puede leerse además una especie de puesta en escena a partir de la interacción entre las dos críticas que, “más allá de polemizar sobre un objeto artístico y su autor, deja en evidencia una especie de prescripción moral acerca de una crítica que en principio debiera apostar a la erudición en detrimento del gusto”
“Los peores Infiernos por Rafael Cippolini, utiliza un tono irónico que funciona “contraironizando” la obra de Ferrari (la muestra titulada “Infiernos e Idolatrías” es contratitulada: “Los peores infiernos”).En su crítica se da por sentado que las citas de imágenes religiosas de Ferrari deben leerse como texto poético sugiriendo que sería imposible confundir un símbolo de aquello que no funciona así. En el artículo: “Ferrari es heterogéneo y extravagante” , punto por punto contesta R. Jacoby a la crítica de Cippolini quien, identificando al público con “jubiladas septuagenarias persignándose”, era rebatido nuevamente por R. Jacoby que señalaba a los mismos espectadores como “jóvenes con bates de baseball y señores enérgicos”.Sin embargo, ambos coincidían en el hecho de la existencia de una censura mediática, aunque la misma apareciera registrada a partir de distintas formas o modalidades de repudio contra la obra de Ferrari.

torturas domésticas - Ferrari

La última cena- Ferrari
En 2008 estuve colaborando, en la muestra de Ferrari en el Castagnino, cuidando una de las salas. Igualmente, y contra las indicaciones dadas, visité las demás obras presentadas. Personalmente no me atrae la producción de Ferrari, pero quizás influya el hecho de no coincidimos con las épocas. Pienso que llegué tarde a conocerlo.
Coincido con alguna de las apreciaciones de Cippolini, pero su ¿crítica? me suena, por un lado a algo personal y, por el otro, es tanto o más provocativa que lo que le achaca a la obra de León.
En un contexto de críticas “positivas”, la suya resalta por disímil, pero también por camorrera.
Saludos.
Hola Marcelo, me parece que lo interesante de este cruce mediático resulta ser que el objeto artístico se deja a un costado y los críticos mutan en publico enfervorizado.
Agradezco partcipación y punto de vista.
Te dejo un saludo.